6 leyendas a refutar sobre los almacenes automáticos verticales con bandejas

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6 leyendas a refutar sobre los almacenes automáticos verticales con bandejas

22 abril 2018|Almacenes automáticos|

La decisión de invertir en un almacén automático suele responder a la necesidad de mejorar la organización y la gestión del almacén, incrementando las prestaciones y el servicio al cliente, reduciendo al mínimo los errores y optimizando los costes.

El almacén automático vertical con bandejas es la solución automatizada que ha tenido más difusión en la logística interna en los últimos años. A diferencia de las instalaciones automáticas, pueden considerarse máquinas que se insertan en el proceso logístico sin imponer un cambio radical del plan organizativo pero aportando una ventaja importante en términos de eficacia y eficiencia.

No obstante su difusión, cuando se habla de almacenes automáticos verticales persisten aún dudas e incertidumbres que frenan su integración en los procesos de producción, induciendo a empresarios y gestores de la cadena de suministro a preferir soluciones tradicionales y estáticas para la organización del almacén. Echemos abajo algunas de estas leyendas.

1. Instalar un almacén automático vertical es muy complicado y requiere una parada de producción prolongada

Una condición para el éxito de la empresa es garantizar un flujo de producción constante que responda a la demanda de los clientes. Reorganizar una parte del proceso de producción y de la cadena de suministro tan importante como el almacén origina no pocas preocupaciones. Sin embargo, la instalación de un almacén automático vertical no lleva más tiempo que el montaje de una solución estática tradicional.

Otra ventaja es la facilidad de montaje y el poco espacio necesario para la instalación. Un almacén automático vertical requiere poco espacio. La instalación permite mantener activa la parte de almacén no afectada. La mercancía se puede introducir en las máquinas rápidamente, gracias a la facilidad de carga de los cajones. Resulta evidente que reorganizar un almacén estático requiere más tiempo y espacio que un almacén vertical automático, por lo que éste será la mejor solución.

2. Un almacén automático vertical no es suficientemente flexible y no se puede utilizar para almacenar mercancías de diferentes tamaños

Una segunda duda muy frecuente es precisamente la de tener que almacenar todas mercancías de igual medida.

A diferencia de los almacenes automáticos con elevadores, los almacenes verticales automáticos con bandejas no requieren una organización de la mercancía en unidades de carga específicas (generalmente UdC de segundo nivel, como los palets); se pueden utilizar las bandejas del almacén vertical para guardar la mercancía. Mediante el software es posible mantener siempre bajo control la mercancía contenida en cada bandeja, así como la cantidad y el peso total de la bandeja.

Además, la flexibilidad está garantizada por la capacidad del almacén automático de gestionar en total autonomía la altura entre una bandeja y la otra, para poder guardar artículos de diferentes tamaños y pesos (lo que en la jerga suele llamarse gestión dinámica de las alturas de carga), garantizando la optimización de todo el espacio vertical disponible.

Todo esto convierte los almacenes automáticos verticales con bandejas en la solución de almacenamiento más flexible del mercado.

3. El almacén automático vertical con bandejas no es fiable porque se detiene con frecuencia y en caso de bloqueo es muy difícil recuperar el material

Quizás la duda más frecuente que frena la inversión en un almacén automático vertical con bandejas es precisamente ésta: el miedo de que la máquina pueda ralentizar el flujo de producción a causa de bloqueos o que la inversión añada preocupaciones en vez de aliviar el trabajo.

De hecho, pocos saben que el almacén automático con bandejas funciona también en modo manual, por lo que, en caso de bloqueo, es posible hacer subir o bajar el elevador hasta la posición de bandeja requerida, y proceder con el retiro de la mercancía mediante el mando directo de los componentes mecánicos.

Estas máquinas son muy fiables, pero si aún se tienen dudas acerca de la inversión, convendrá elegir un proveedor que garantice una asistencia telefónica eficiente para poder resolver cualquier pequeño inconveniente sin que sea necesaria la intervención directa de un técnico, una asistencia capilar en el territorio y, en lo posible, una asistencia preventiva periódica para reducir al mínimo las probabilidades de que se presenten anomalías.

4. El almacén automático vertical no es compatible con el software de gestión existente

Un cuarto falso mito. Ahora es posible pedir soluciones que interactúan con el software gestional de la empresa o el WMS ya existente, y continuar con el seguimiento de las operaciones de retiro y depósito.

5. El almacén automático vertical requiere inversiones muy elevadas y prevé un retorno de inversión (ROI) sólo a largo plazo

Muchos se sorprenderán al enterarse de que un almacén automático vertical es una inversión accesible para todos.

En la mayoría de los casos, la automatización de los sistemas de almacenamiento y retiro se asocia mentalmente a los almacenes con elevadores o miniload; en efecto, estas soluciones implican inversiones ingentes de tiempo y dinero. No es el caso de los almacenes automáticos verticales con bandejas: cada máquina se puede adquirir individualmente; no es necesario reorganizar el almacén; la automatización se puede realizar de a poco.

Además, como hemos dicho, la instalación lleva muy poco tiempo y la pérdida por la parada de producción será casi nula. El precio de una máquina depende de las medidas, pero se puede hablar de un promedio de 30.000 €. Por eso los almacenes verticales automáticos son la mejor solución para cualquier empresa y mercancía, porque además garantizan un ROI a corto plazo.

Con la actual Ley de Balance 2017 es posible solicitar la híper amortización al 250% para el hardware y la súper amortización al 140% para el software de la máquina, ya que se trata de tecnologías perfectamente conformes a los criterios de aplicación de dicha ley, es decir, de bienes instrumentales vinculados a proyectos de digitalización de la empresa y de desarrollo en la óptica de Industria 4.0.

6. Para gestionar un almacén automático vertical es necesario contar con personal cualificado

Además de ser muy flexible, este tipo de almacén es de uso muy sencillo. Al personal que interactúa con la máquina se exigen conocimientos mínimos, y el proceso de aprendizaje requiere menos tiempo del que tardaría el personal en mapear mentalmente la posición precisa de toda la mercancía guardada en el almacén.

Este tipo de almacén automático permite garantizar también un nivel de seguridad netamente superior al de las soluciones tradicionales, que requieren movimientos y acciones peligrosos para recuperar la mercancía. Elegir un almacén automático vertical es una ventaja para toda la empresa y para el personal.

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